sábado, 19 de diciembre de 2009
gracias al alcohol
Estoy lo suficientemente ebria para escribir cualquier cosa y cualquier cosa no aparece por mis sesos gastados. Me hace falta escuchar a led zeppelin a todo volumen, pero ya no soy capaz de hacer sufrir a mis vecinos, me limito a un suave rock en español, a un blue.
Como van las cosas voy a terminar con aguardiente y escuchando tangos, los adecuados para este estado de animo. Ni siquiera estoy triste, es más bien como estar en un cuarto blanco sin calor ni frío y extrañar las nieves perpetuas o el calor de los volcanes. Mis minutos pasan y los veo irse despacio, casi puedo ver sus crueles manitas que dicen adiós…
sábado, 5 de diciembre de 2009
cosmos. Carl Sagan
http://www.youtube.com/watch?v=oGKm6_-BmRE
"No somos más
que una gota de luz
una estrella fugaz
una chispa tan solo
en la edad del cielo.
No somos lo que quisiéramos ser
sólo un breve latir
en un silencio antiguo con la edad del cielo.
Calma, todo está en calma
deja que el beso dure,
deja que el tiempo cure.
Deja que el alma
tenga la misma edad
que la edad del cielo.
No somos más
que un puñado de mar
una broma de Dios
un capricho del sol del jardín del cielo.
No damos pie,
entre tanto tic-tac,
entre tanto big-bang
sólo un grano de sal en el mar del cielo
Calma, todo está en calma
deja que el beso dure,
deja que el tiempo cure.
Deja que el alma
tenga la misma edad
que la edad del cielo."
Letra original:
Hah
Hahye hahye aye hahye
BIS
Om maam na pum imjya
Kothbiro
Ke luru do ketaa-lha
Om maam pum imjya
Kothbiro
Ke luru do ketaa-lha
Hah
Hahye hahye aye hahye
BIS
Om maam pum imjya
Kothbiro
Ke luru do ketaa-lha
Om maam na pum imjya
Kothbiro
Ke luru do ketaa-lha
Hah
Hahye hahye hahye
(INTERLUDE)
Hah
Hahye hahye hahye
Yah yebi tom nuguee
Um kuru tili bare made
Kothbiro
Kem luru do ketaa-lha
http://www.youtube.com/watch?v=eWVzWXAUwEc
sábado, 22 de agosto de 2009
La necesidad de fortalecer la educación popular
No es casualidad que en este momento se reactive la reflexión en torno a la educación popular. El texto de Alfonso Torres Castillo (2007), investigador participe del CEAAL[1], hace un balance de la educación popular en América Latina, y muestra las perspectivas de la misma en el momento actual. Nuestro continente actúa luego de los duros embates del neoliberalismo de los 90: “{…} El continente empieza a despertar con los movimientos indígenas y campesinos en países como Ecuador, Bolivia, Brasil, Colombia, y México; en Argentina, los piqueteros, las asambleas barriales y la movilización de las clases medias y populares contra el sistema financiero, renuevan las esperanzas en torno a la acción colectiva. El Foro Social Mundial que se reúne en Porto Alegre desde el 2000, expresa y aglutina estos aires de cambio en torno a la consigna “Otro mundo es posible”.” (Torres, 2007: 157) Este movimiento nos exige que la reflexión sobre la educación trascienda los muros de la academia, que se convierta en parte de las luchas populares, que sean los directamente afectados: jóvenes, niños, maestros, familias, comunidades; los que construyan, junto a los intelectuales, la educación que necesitamos en todos los espacios: dentro y fuera de la escuela.
Dentro de la educación popular, la educación propia indígena (no la etnoeducación) es una posibilidad para todos. La investigación y la acción desde la pedagogía que desarrollan día a día los pueblos indígenas, puede ampliar las miradas y el diálogo entre los que queremos un mundo nuevo. Indudablemente hay que incidir en la formulación de políticas, pero es apenas una parte del camino a recorrer. Las políticas públicas son un campo de lucha al que es necesario llegar con poder; ese poder se construye en cada trabajo, en cada aula de clase, en cada reunión de madres comunitarias, en cada investigación. En América Latina, la familia y la comunidad no se han desintegrado, las grandes tecnologías de la comunicación se quedan cortas para nuestras expresiones de afecto y solidaridad, nuestra capacidad creativa las transforma y las usa. Podemos entender lo indígena como algo nuestro, como una opción global; puede ser parte del rizoma que estamos construyendo.
Torres Castillo, Alfonso. 2007. La educación popular, trayectoria y actualidad. Editorial el Búho. Bogotá.
entrevista al maestro Paulo Freire: http://www.youtube.com/watch?v=Ul90heSRYfE
entrevista a Peter Mclaren: http://www.youtube.com/watch?v=7wm1IRLRQAk
[1] Consejo de Educación de Adultos de América Latina.
viernes, 21 de agosto de 2009
botella al mar
http://www.youtube.com/watch?v=mWCi67ncxdE
porque aun espero el café que acompañe nuestra charla sobre el libro de Eco...
viernes, 19 de junio de 2009
El gran Burundún Burundá ha muerto (fragmento)
Necesitiba una chispa: la produjo. Necesitaba una vena abierta: la abrió. Sabía que bastaría el cabrillear de la llama y el dulce y espeso olor de la sangre, para que la horda no necesitara el aliciente de sus órdenes. Bajo los craneos estrechos y en las empedernidas entrañan de los hombres sin imaginación ni palabra, se desentumecería la antigua bestia: de sus fauces babosas surgiría otra vez el bramido en que el terror se convierte en cólera y de nuevo el colmillo y la zarpa encontrarían el camino de la sangre.
Para que la obra fuese constante y perdurable, para que la violencia no se cansase ni se mellase el odio, contaba con el mideo que engendra el crimen en el criminal y en sus cómplices.
Sabía por experiencia propia que no hay mejor abono para la cueldad que la cobardía; que cuanto mayor fuese el miedo por el propio crimen, tanto más grande sería la saña empleada en exterminar a cualquier posible justiciero; que el río de sangre vertida establecería una frontera infranqueable para los hombres de la paz y la justicia.
No temía que desfalleciesen los ejecutores, pues el vicio de la crueldad no conoce la saciedad ni el hastío; temía que vacilasen los capitanes, los que ordenan el incendio y la muerte desde sus oficinas, sin chamuscarse los cabellos ni recibir en el rostro las salpicaduras de un craneo que estalla o de un vientre que se desgarra y vacía. Para curarles de sus posibles vacilaciones, bastaba que supiesen que la paz sería su condena y la justicia su muerte. Bastaba que tuviesen la certidumbre de que los propios criminales a su mando serían sus verdugos en cuanto intentasen dar la orden de cesar el exterminio.
Jorge Zalamea
