lunes, 10 de marzo de 2014

Ricœur, Paul. 2006 (1996) Sí mismo como otro. Quinto estudio: La identidad personal y la identidad narrativa, sexto estudio: el sí y la identidad narrativa. Págs. 106-172. Siglo XXI editores. Madrid.



  1. Tesis centrales del texto.
 El texto propone aportar a la construcción de la identidad personal dentro de la narrativa, porque considera que este es un campo con vacíos dentro de la teoría narrativa. Su tesis se sostiene sobre la propuesta de una identidad narrativa como desarrollo de la relación dialéctica entre mismidad e ipseidad. La identidad personal entendida como la mismidad del carácter es la identidad del mismo, es decir la constante identificación y reidentificación. Esta construcción de la mismidad implica la claridad del “quién soy”. En el otro extremo estaría la ipseidad como una noción ética del mantenimiento de sí. La ipseidad implica el comportamiento, la capacidad de ser responsable del ser, la posibilidad de ser identificado por otro para que cuente, tenga seguridad, con lo que ve, lo que se es. En términos de la construcción estática de la identidad personal, la mismidad puede en contravía de la ipseidad: el carácter vs el mantenimiento de sí. Aunque ambas implican permanencia en el tiempo, la dimensión ética clásica la daría la ipseidad, mientras la mismidad buscaría la perpetuación del carácter. La propuesta de una dialéctica entre mismidad e ipseidad, es propuesta por el autor en términos de la identidad narrativa como movimiento; es decir, que la narrativa ofrece el movimiento para que la identidad de la mismidad no se sedimente, al tiempo que narrativiza, moviliza, los rasgos reconocibles de la ipseidad, la salida es la posibilidad de dar cuenta, al mismo tiempo, de la pregunta sobre el quién soy sin perder la posibilidad de permanecer para el otro. La narración es el escenario de desarrollo de la relación dialéctica entre identidad narrativa e identidad moral, es la dialéctica de la posesión y el desposeimiento.

  1. Comentario personal.
 El texto ofrece una problematización de la identidad narrativa muy apropiada para los debates sobre narraciones no ficticias de víctimas. A mi manera de ver, en este caso, lleva el problema de la narración más allá de la cuestión de verdad y memoria a la configuración de identidad personal y construcción cultural de los sujetos. Me surgen interrogantes sobre el peso terapéutico, no guiado o controlado, en las reconstrucciones subjetivas narradas de eventos traumáticos.

Hartog, François. 2012. El tiempo de las víctimas. En Revista de Estudios Sociales n° 44. Bogotá. Págs. 12-19.



  1. Tesis centrales del texto.

El autor revisa la categoría de víctima como un proceso de cambio histórico que llevó de la noción de héroe patriótico a la noción de sujetos que deben ser reparados por la sociedad. La transformación en la categoría de víctima implica una trasformación en la juridicidad. Esta transformación resulta de las transformaciones políticas y culturales de las dos guerras mundiales y la reconfiguración social a nivel mundial. El punto clave del análisis del autor está en la concepción de la historia y el tiempo, asociados a nuevas concepciones sociales. En ese sentido la temporalidad cobra un sentido paradójico en cuanto a los procesos de justicia. Refiere el eterno presente de las víctimas y de allí el eterno presente en la memoria social con una constante relectura de la historia. La relación memoria, historia, juridicidad, justicia; articuladas con las nociones  de trauma personal, crimen de lesa humanidad y reparación, implica una lucha política en el presente que se confronta con la concepción tradicional de justicia liberal que es atemporal, por estar amarrada a una concepción moral. Así las políticas de la memoria aferran al presente hechos considerados traumáticos, convirtiendo esa memoria en una arena política de luchas y reivindicaciones políticas presentes. La paradoja central que evidencia el autor implica la contradicción entre una justicia unilineal y estática que busca saldar la deuda y olvidar para comenzar de cero; frente a una memoria que es política, es acción en el ahora y configura un nuevo tiempo circular en el presente, que crece como elemento central de identidad y empatía social. Esa paradoja ha llevado a una reconfiguración de las concepciones de tiempo e historia construidas desde la tradición liberal de progreso, futuros venturosos y esperanza, que se enfrentan a concepciones más cerradas, desesperanzadas y catastróficas de la historia humana.

  1. Comentario personal.

Encuentro que el autor consigue una construcción de la categoría víctima con un fuerte impacto sociopolítico y cultural. La historia leída a través de los ojos de las víctimas, es una historia de subjetividades, que tiene un fuerte impacto en la cohesión social. Pasamos de una concepción social centrada en el logro y desarrollo individual a una centrada en el sufrimiento subjetivo. Toda la historia humana puede implicar reparaciones jurídicas, pero ¿qué es la juridicidad sino una arena de confrontación política? Este cambio a un eterno presente con un temor creciente al porvenir ¿qué implica en los amplios procesos culturales de construcción colectiva de sentido?

Arendt, Hannah. 1998 (1958). La condición humana. Capítulo 5, acción. Págs. 199-223. Paidós Ibérica. Barcelona



  1. Tesis centrales de la autora.

La existencia misma del sujeto individual solo se pude revelar por la acción y el discurso. Sin embargo esta existencia no puede ser sin el encuentro con el otro, en ese sentido la alteridad sería una de las facetas dinámicas de la pluralidad humana. Es clave la separación que hace la autora entre distinción y alteridad, como componentes del sujeto en su unicidad y su necesidad de identidad desde afuera. Vista así la vida social es esencialmente un escenario de acciones y discursos humanos en los que los individuos se insertan dentro de tramas de relaciones públicas, es decir políticas. La historia consiste en la narración de esas tramas, solo que no responden a la complejidad de las acciones y discursos personales, sino que se concreta en la revelación de agentes; siempre desde fuera, pues el sujeto es actor y paciente de la acción y el discurso en que juega, pero no puede ser autor de la narración histórica de las mismas. Culmina el texto con la construcción de la categoría poder desde su distinción de la fuerza o la voluntad individuales y entendido como un complejo político de acciones y discursos que implican los límites en las esferas de lo público, dado desde las leyes, que se construyen como murallas dentro de tramas específicas. Solo es real el poder en escenarios en que no se han divorciado la palabra y el acto, y es posible la vida pública.

  1. Comentario personal.

Resalto la construcción de la categoría de lo público, esencialmente, como la trama de relación entre acciones y discursos; sin embargo guardo ciertas reservas con la diferencia que hace la autora de acción y fabricación, dando un carácter básicamente mecánico y utilitario al proceso de fabricación.

Alexander, Jeffrey. 2012. Traume, a social theory. Introducción y capitulo 1 cultural trauma: a social theory, capítulo 2 holocaust and trauma: moral universalism in the west; págs. 1-96. Polyti press



  1. Tesis centrales del autor.

En la introducción del texto el autor expone su interés en construir un complejo teórico sobre el trauma social, que articule y profundice las diferentes propuestas conceptuales que se han acercado a su explicación. Su estrategia implica comprender el trauma social como un entramado de significaciones culturales, que juegan política y socialmente en la identidad social. En este sentido el papel de los discursos, entendidos como redes de significación y constructores de representaciones; son definitivos en la consolidación no solo de la validez cultural de los procesos de trauma social, sino en la salida o profundización en los mismos. El autor menciona la necesidad de comprender la trama de significaciones sociales de los traumas como una estrategia para acercarse a lo que afecta directamente a individuos particulares en el camino de conformar procesos de identidad.

Luego de una mirada a dos de las tendencias que han marcado la teoría social sobre el trauma, la mirada ilustrada y la mirada psicoanalítica, el autor aporta una articulación de las mismas que vaya más allá de la explicación rápida y la salida cercana al simple sentido común. Para esa articulación utiliza la idea de las espirales de significación como forma de construir unos elementos y dinámicas propias del proceso de construcción de la identidad colectiva desde las nociones de trauma ya establecidas. Su tesis central será la creación de la noción de trauma determinado culturalmente como una narrativa mayor que engloba la política, la sociedad y la identidad. Ilustra esta propuesta desde la redes de significación en torno al holocausto.

  1. Comentario personal.

Me llamó la atención la posibilidad de ir más allá de la mirada caritativa y facilista que ha construido la categoría de víctima. Considero que es un aporte clave para una comprensión más compleja de lo que entra en juego en la construcción cultural del conflicto social.

Reseña. Marx, Karl. 1946 (1867) El capital, critica de la economía política. Capítulo 23 del Volumen I: La ley general de la acumulación capitalista. Págs. 517-606 Traducción de Wenceslao Roces. Fondo de Cultura Económica. Bogotá.


  1. Ficha bibliográfica.

Marx, Karl. 1946 (1867) El capital, critica de la economía política. Capítulo 23 del Volumen I: La ley general de la acumulación capitalista. Págs. 517-606  Traducción de Wenceslao Roces. Fondo de Cultura Económica. Bogotá.

  1. Datos del autor.

Marx publica en Berlín, hacia 1859, Una contribución a la crítica de la economía política; texto que será el germen de un estudio diferente. Afirma Engels que “Apenas acababa de editarse esta primera parte cuando Marx se dio cuenta de que, en realidad, aún no tenía del todo claros los detalles de la ejecución de las ideas básicas de las partes subsiguientes; el manuscrito, que aún existe, es la mejor prueba de ello.” (Engels, 1878) el primer tomo de El Capital será publicado en Hamburgo en 1867. El impacto de la obra de Marx en el mundo es aun innumerable, no solamente por sus publicaciones sino por su actividad en los procesos de lucha social en Europa. Comprender la dinámica social, económica, política y cultural de la sociedad capitalista necesariamente implica la lectura y relectura de la vida y obra de Marx. Desde mi perspectiva, como antropóloga, junto a la inmensa contribución teórica de Marx, será la construcción del método científico del materialismo dialéctico y el materialismo histórico, el aporte central para el conocimiento y transformación de la sociedad.

  1. Propósito del texto.

Explicar el proceso de acumulación capitalista, que consiste en una espiral en la que la plusvalía se convierte en mayor cantidad de capital. Ese proceso genera un movimiento entre la concentración y centralización, que consiste en la acción del capital que devora capitales. A su vez este proceso implica una fuerza constante que destruye capitales frágiles y genera una superpoblación obrera, en las peores condiciones de vida, como eje central para continuar el ciclo que busca aumentar en cuanto a capital constante y tiende a disminuir en cuanto a capital variable.

  1. Estructura del texto.

Utilizando la forma de exposición propia de Marx, el capítulo comienza con la relación detallada de las categorías simples que explican la ley de la acumulación capitalista. Para este momento es necesaria la comprensión esquemática de la composición del capital. Luego articula, a esta categoría simple, el movimiento que surge de la relación entre la disminución relativa del capital variable y el aumento en la acumulación y concentración del capital global.

Hasta aquí el autor nos ofrece la explicación de una de las formas que asume la contradicción entre capital privado y trabajo asalariado. Con esa claridad el autor construye la categoría de ejército industrial de reserva, población sobrante, que es clave para comprender el impacto de la ley de acumulación capitalista en la vida de los obreros; así el autor puede presentar las diversas modalidades de la superpoblación relativa, que requiere la dinámica de la ley de acumulación. El capítulo continúa con la ilustración detallada de esta ley mediante el impacto en la vida de la clase obrera entre los años 1846 a 1866 en Inglaterra, donde el capitalismo había alcanzado su mayor desarrollo para la época, también ilustra el caso de Irlanda afectada por el desarrollo británico, la relación entre el capitalismo de los dos países, sus diferencias y la aparente salida de la superpoblación mediante la emigración a Norteamérica.


Es aquí donde aparece la categoría de crisis. La necesidad del capital de producir contantemente mayor plusvalía que a su vez se convierte en capital, implica una anárquica expansión de la producción, el crédito y la especulación, que busca romper los límites que el mismo ciclo crea; en un crecimiento desmedido, similar a un cáncer que hace metástasis. Toda salida a cada momento de crisis implica que el capital global debe alimentarse del capital variable[1] como elemento regulador del ciclo.

  1. Tesis centrales del autor.

  • Doble carácter del capital variable

El capital variable es la unidad que forman la fuerza de trabajo (masa, cantidad y calidad) con el valor de la fuerza de trabajo (salarios); que, a su vez, conforma una unidad con los medios de producción (cantidad y calidad) y el valor de los medios de producción (capital invertido) en lo que Marx llama la composición del capital. Afirmo un doble carácter en el capital variable por la relación cantidad-cualidad y valor.

Como el capital variable es la fuerza viva de trabajo, con las características propias del trabajo humano, pero separado del sujeto en las relaciones de producción; ese trabajo se cualifica y mejora, aumentado la producción sin que implique que esa mejora se represente en aumento de su valor. Por el contrario, para el capitalista, la plusvalía de la que se apropia en el proceso de producción se invierte en capital constante (para producir más plusvalía), haciendo que el capital variable cada vez requiera de menor inversión. Esa carácter del capital variable hace que, en términos esquemáticos, de una parte sea cada vez más productivo, pero de otra sea más barato (por reducción de la cantidad de obreros necesarios para la misma producción, resultado de la tecnología y la experticia) En este esquema está la esencia de la acumulación capitalista, que debe ser estudiada de acuerdo a las condiciones particulares en las que se expresa.

  • Producción de superpoblación relativa

La ley de acumulación capitalista se sustenta en la manipulación (explotación y abandono) de la población obrera; es decir que en sus ciclos, la producción capitalista, debe garantizar la mano de obra necesaria para momentos de gran desarrollo y la capacidad de deshacerse de la mano de obra cuando no se requiere. La rapidez con que se suceden estos ciclos, dados, entre otros factores por los procesos de acumulación y centralización del capital, implica la creación y constante aumento de una suerte de población sobrante, que Marx llama ejercito industrial de reserva, que permite al sistema mantener al obrero dispuesto a venderse en las peores condiciones, por el miedo al desempleo y la hambruna, a la vez que garantiza la mano de obra barata para los momentos de auge en la producción. En esta medida, el trabajo no respondería a la ley de la oferta y la demanda como si fuese una mercancía más; porque está directamente relacionado con la producción de plusvalía y siempre debe dedicarse al aumento del capital.

En este punto es clave comprender que el aumento del capital no es un proceso puramente cuantitativo, por el contrario, se trata de un cambio cualitativo de la composición del capital; en este sentido es claro Marx cuando afirma: “la acumulación del capital… se desarrolla… haciendo aumentar incesantemente el capital constante a costa del capital variable” (pág. 532) Es la población obrera la que produce la acumulación del capital por medio de la plusvalía, que es apropiada por el capitalista, por tanto es esta misma población la que produce las condiciones para el exceso de obreros. Esta superpoblación es uno de los elementos fundantes del sistema capitalista.

  • Carácter antagónico de la acumulación capitalista

Con las tesis anteriores se puede comprender que la acumulación capitalista genera en la sociedad dos movimientos antagónicos: de un lado, por los procesos de centralización, la acumulación de riqueza en unas pocas manos, que tiende a continuar indefinidamente a costa de todo lo existente (humanidad y naturaleza) y por el otro la acumulación de miseria, cada vez más generalizada y extrema, acompañada de su par necesario, el desastre ambiental. Este carácter antagónico de la acumulación implica que, para los obreros, es cada vez más difícil romper su dependencia de la explotación capitalista, porque en el proceso de generar plusvalía, el obrero fortalece el sistema capitalista. Sin embargo ese mismo carácter antagónico le implica al sistema de producción enfrentar cada vez mayores límites en su crecimiento desbocado, lo que lleva a que de cada nueva crisis salga más frágil, aunque más voraz. Ese mismo antagonismo podría aportar en la comprensión de la crisis como parte constitutiva del desarrollo capitalista y, en ese sentido, entenderla como fortaleza central del sistema y no como debilidad; finalmente lo que muestra la ley de la acumulación capitalista es la capacidad que tiene el sistema de sobrevivir en la anarquía de la producción sin límites, a costa de la organización constante de la sociedad de acuerdo a los absurdos caminos trazados por el capital.

  1. Valoración personal del texto.

Desde las teorías económicas herederas de la economía política (que es la base de los estudios marxistas) se puede seguir tratando de enfrentar la pobreza y la destrucción ambiental como factores enojosos, más no letales, para el desarrollo capitalista; sin embargo la única manera de combatir con éxito esos «factores» que ponen en riesgo la vida de la humanidad en el planeta, solo serán enfrentados realmente cuando se comprenda ese carácter antagónico de la acumulación y se empiece a luchar contra la riqueza capitalista.

La lectura de Marx siempre me invita a dejar el pensamiento lineal y construir, en la acción, un pensamiento dialéctico. Considero que la claridad ético política de la academia es clave para que impacte la vida social y no sea sencillamente un “campo de juego de capitales simbólicos”, en términos de Bourdieu, que a duras penas sobrevive en la economía neoliberal, sobre todo en el ilustrativo caso colombiano.

La vida y obra de Karl Marx superan con mucho el momento anecdótico de un sujeto, allí se sintetiza gran parte de la historia humana, en una mirada hacia nosotros mismos como especie consciente. En ese orden de ideas me surge la reflexión sobre el egoísmo individualista que permea nuestras miradas de corta duración (el mismo Marx hace esa mirada cuando, ante el despliegue de rapidez en los cambios sociales que trae el capitalismo, asegura el pronto fin del sistema[2]) Casi todas las tradiciones de pensamiento ancestral, que siguen vivas en millares de pueblos originarios, se piensan lo humano en complejas relaciones espacio temporales que conectan todo el cosmos y el caos. El tiempo humano es todo el tiempo, el territorio de la vida es el único territorio. Cada acción individual responde, como diría Marx, a múltiples determinaciones; cada acción es determinante de múltiples cuestiones. Si algo es clave en el aporte científico de Marx es que el conocimiento es un compromiso vital que va mucho más allá de la utilidad técnica.

Bibliografía adicional.

Engels, Friedrich. 1878. Biografía de Karl Marx – 1892 Marx, Heinrich Karl. Escrito entre el 9 y el 25 de Noviembre de 1892 (muerto Marx) Primera publicación: Handwörterbuch der Staatswissenschaften, 1892. Fuente: MECW, vol. 27, pág. 332. Traducción del inglés: Isabel Blanco. En: http://www.e-torredebabel.com/Biografias/Marx/Engels-Biografia-Marx-1892.htm


[1] “La riqueza nacional se identifica, por naturaleza, con la pobreza popular.” (resaltado del autor) Pág. 656. Capítulo 25 Moderna teoría de la colonización
[2] “La trasformación de la propiedad privada dispersa y basada en el trabajo personal del individuo en propiedad privada capitalista fue, naturalmente, un proceso muchísimo más lento, más duro y más difícil, que será la trasformación de la propiedad capitalista, que en realidad descansa ya sobre métodos sociales de producción, en propiedad social. Allí se trataba de la expropiación de la masa del pueblo por unos cuantos usurpadores; aquí, de la expropiación de unos cuantos usurpadores por la masa del pueblo” (resaltado del autor) pág. 649. Capítulo 24

sábado, 1 de diciembre de 2012

domingo, 25 de noviembre de 2012

noti garbage, desde el garach

Este video es el resultado de una tarea sobre el texto "la poda del lenguaje" del libro Desarrollo a Escala Humana... vale la pena verlo, es muy divertido.
noti garbage, en el garach