- Datos del autor.
David Harvey, profesor de Geografía y Antropología de la
City University, de Nueva York tras haber sido durante más de treinta años
profesor en la Johns Hopkins University de Baltimore, es uno de los geógrafos
más representativos de nuestros tiempos. Su conversión desde la geografía
teorética hacia la geografía crítica ha sido una transición que representa bien
el giro de la geografía en la segunda mitad del siglo XX, así como sus nuevos
contenidos y temáticos. No obstante, la obra de David Harvey es diversa y muchas
veces compleja para quienes se dedican por primera vez a su lectura; constituye
un recorrido complejo y consciente en la búsqueda de las teorías y los modelos
más adecuados para tratar de comprender las tendencias sociales, económicas y
culturales de la sociedad y su reflejo en la dinámica espacial. (Constenla,
2004:1).
- Propósito del texto.
Relacionar los procesos de acumulación capitalista dentro de
una estructura de comprensión de la dinámica espacial; para vincular la teoría
de la acumulación con la teoría del imperialismo.
- Estructura del texto.
El texto se compone de cinco apartados en los que el autor
desarrolla la relación entre la teoría de la acumulación, con la que empieza el
texto y la teoría del imperialismo, con la que lo cierra al relacionar la
teoría de Marx sobre acumulación con los procesos de expansión geográfica.
Utiliza categorías como integración espacial, comercio exterior, ley del valor,
tasa de beneficio y crisis.
- Tesis centrales del autor.
Relación directa entre expansión e intensificación del
capitalismo.
La cuestión central de la acumulación capitalista es que
debe crecer constantemente. Es una rutina que siempre encuentra barreras y que
además engendra límites que debe ir rompiendo para continuar el crecimiento
desbocado. En ese sentido la forma caótica de crecimiento trata de regularse,
casi siempre sin éxito a largo plazo, mediante diversos procesos.
La creación de espacios de crecimiento es siempre una
necesidad, y si se acaba el espacio físico, es necesario trasformar los
espacios ya existentes. En un primer
momento los espacios de producción no capitalista se convirtieron en lugares
claves para liberar las contradicciones que engendra el sistema, sin embrago (como
la arqueología que destruye lo que estudia), el capitalismo destruye cualquier
sistema de producción diferente y a la larga se transforma desde la lógica de
la acumulación. No queda otro camino que continuar intensificándose.
“Mientras el capital es débil, sigue apoyándose en las muletas de modos
de producción pasados, o de aquellos que se agotarán con su ascenso. Tan pronto
como se siente fuerte, arroja las muletas y se mueve de acuerdo a sus propias
leyes. Tan pronto como empieza a percibirse a sí mismo y a ser consciente de sí
mismo como obstáculo para el desarrollo, intenta refugiarse en formas que,
restringiendo la libre competencia, parecen hacer más perfecto el control por
parte del capital, pero que al mismo tiempo son heraldos de la disolución de
éste y del modo de producción que se basa en él” (Marx, citado por Harvey:
276)
La teoría del imperialismo se construye y se comprende desde
la teoría de la acumulación.
La propuesta central del autor es encontrar en el análisis
marxista del capitalismo los elementos para construir una teoría que permita
comprender el movimiento del capital en la actualidad. Su hipótesis central es
que los estudios sobre el imperialismo se han limitado a unas facetas
relacionadas con encontrar la contradicción central que lo hace surgir. Así
como lo plantea el autor, esencialmente el imperialismo se podría comprender
como la teoría de la acumulación en una escala geográfica en expansión
diferencial y compleja. Es claro en la magnitud de la tarea al afirmar:
“Pero los pasos de la teoría de la acumulación a la teoría del imperialismo,
o más en general, a una teoría de la historia, no son simples derivaciones
mecánicas, porque por esta senda tenemos que alcanzar también la trasformación
de lo general a lo concreto que comprendió el dinamismo central de la obra
inacabada de Marx… tenemos que hallar una interpretación sintética de los
procesos de producción y circulación bajo el capitalismo relacionados con la
historia capitalista” (284)
- Valoración personal del texto.
Con este texto se corrobora la necesidad de continuar el
análisis que propuso Marx. La utilización del materialismo histórico y el
materialismo dialéctico es esencial para descubrir los resortes más simples y
generales del proceso de acumulación capitalista. Las tareas de análisis desde
el marxismo se hacen necesarias. Pienso ahora en la necesidad de reconstruir
las categorías que trabajamos en la ciencia social para aportar a los análisis
desde el marxismo. Por ejemplo ante la crisis moderna del Estado, la
importancia que cobra la comunidad está directamente relacionada con la pérdida
de poder social del Estado, entre otros, frente al mercado. Mientras el mercado
cobra cada vez más poder en la regulación de la vida privada (uno de los
lugares adecuados para la acumulación), el Estado no lo gana en la regulación
de la vida pública, es aquí donde la comunidad entra a resolver los vacíos de
la acción colectiva que deberían estar en manos del Estado como garante del
bien común. Por eso para la legitimación del Estado como sujeto aglutinador de
lo público, la comunidad empieza a surgir como espacio de acción y control,
enfrentando los problemas sociales que crea el capital.

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